A finales de febrero de 2018, el Ayuntamiento de Pratdip somete a consideración un nuevo proyecto de convenio para la gestión del servicio de agua potable en Planas del Rey.
El proyecto prevé encomendar esta gestión al Consell Comarcal del Baix Camp, que prestaría el servicio a través de Comaigua.
Según el resumen publicado en aquel momento por el Grupo de Colaboración Planas, Òscar Serrano y los concejales del PSC se oponen a la aprobación de este convenio.
El proyecto finalmente no es aprobado en ese momento.
En claro: detrás de la cuestión del precio del agua se encuentra en realidad un proyecto mucho más amplio, destinado a organizar provisionalmente la gestión, el mantenimiento, la facturación y la financiación de la red de agua de Planas tras la disolución de la ECU.
Un proyecto elaborado tras la disolución de la ECU
Desde 2010, un convenio entre el Ayuntamiento de Pratdip y el Consell Comarcal del Baix Camp ya regula determinadas operaciones relacionadas con el servicio de agua de Planas, entre ellas la lectura de contadores, la facturación y el control del agua.
La situación cambia tras la disolución de la ECU y el inicio de su liquidación.
El proyecto de 2018 explica que los propietarios, hasta entonces organizados en el seno de la ECU, ya no pueden garantizar directamente el funcionamiento del servicio en las mismas condiciones.
El Ayuntamiento plantea entonces una intervención que el propio documento califica de «excepcional y subsidiaria», con el objetivo de garantizar la continuidad del suministro de agua potable.
El Ayuntamiento mantiene su posición sobre la red interior
El proyecto de convenio resulta especialmente interesante porque expone con claridad la posición defendida en aquel momento por el Ayuntamiento de Pratdip.
Según el documento, las instalaciones de distribución de agua situadas en el interior de Planas y la gestión de esta red continúan correspondiendo a los propietarios mientras no se hayan ejecutado y recepcionado las obras de urbanización correspondientes.
El Ayuntamiento considera que su intervención tiene como finalidad garantizar el abastecimiento de agua, pero que ello no significa que pase a ser propietario de la red interior.
El proyecto precisa así que la firma del convenio no supondría ni la recepción de la urbanización por parte del Ayuntamiento ni la recepción de la red interior de agua potable.
Esta posición constituye precisamente uno de los principales puntos de desacuerdo entre el Ayuntamiento y varios propietarios de Planas en aquella época.
Una gestión encomendada al Consell Comarcal y a Comaigua
El proyecto prevé que el Ayuntamiento encomiende la gestión del servicio al Consell Comarcal del Baix Camp.
Este prestaría a su vez el servicio a través de Comaigua.
El gestor se encargaría, entre otras funciones, de:
- el abastecimiento de agua potable;
- la vigilancia y el control sanitario del agua;
- la facturación y el cobro de los recibos;
- la vigilancia e inspección del servicio;
- la gestión de los impagos conforme a la normativa aplicable;
- el mantenimiento, la reparación y la sustitución de determinados equipos;
- la realización de obras de mejora o adaptación de la red;
- las gestiones relacionadas con el canon de la Agència Catalana de l’Aigua.
El nuevo proyecto sustituiría el convenio firmado el 28 de diciembre de 2010.
Un nuevo sistema tarifario
La cuestión económica constituye uno de los principales aspectos sensibles del proyecto.
Para 2018, las tarifas debían corresponder a los precios aprobados por el Ayuntamiento sobre la base del estudio económico realizado para el servicio.
Para los años siguientes, el texto prevé que las tarifas se calculen de manera que permitan garantizar el equilibrio económico y financiero del servicio, sin que quede un déficit a cargo del Ayuntamiento.
El proyecto también establece que el coste abonado al gestor sería repercutido a los usuarios a través de las tarifas.
Según el resumen publicado entonces por el Grupo de Colaboración Planas, esta organización hacía temer un nuevo aumento del coste del agua para los propietarios.
Sin embargo, el proyecto de convenio, por sí solo, no permite determinar con precisión cuál habría sido el incremento final aplicado a cada factura.
Los posibles déficits e inversiones podrían repercutirse posteriormente
El documento contempla también el supuesto de que los ingresos obtenidos mediante las facturas no sean suficientes para cubrir el coste del servicio.
En ese caso, el Ayuntamiento debería asumir inicialmente el déficit, aunque el texto prevé una posible repercusión posterior de estas cantidades sobre los usuarios, especialmente mediante las tarifas o las futuras cargas vinculadas a la urbanización.
El mismo principio aparece en relación con determinadas inversiones destinadas a mejorar o renovar la red.
El proyecto prevé que estas inversiones puedan recuperarse posteriormente mediante las tarifas o, según los casos, dentro de las cargas vinculadas al proceso de reparcelación.
Gratuidad prevista para determinados consumos municipales
Una disposición específica se refiere a los edificios e instalaciones propiedad del Ayuntamiento situados dentro de Planas del Rey.
El proyecto prevé que su consumo de agua sea gratuito mientras no supere el 4 % del volumen total de agua facturado en la urbanización.
Por encima de este límite, el Ayuntamiento tendría que pagar la cantidad que excediera dicho porcentaje.
El papel previsto para Christian Peuman
El proyecto menciona también a Christian Peuman, entonces presidente de la ECU en liquidación.
Su intervención estaba prevista para manifestar su conformidad con determinados aspectos relacionados con las instalaciones y con los derechos y obligaciones de los propietarios, sin convertirse por ello en parte contratante del convenio.
La propuesta sometida al Ayuntamiento contempla, no obstante, que el alcalde pueda firmar el convenio aunque Christian Peuman se niegue a participar.
En ese caso, las referencias a su intervención simplemente se eliminarían de la versión definitiva.
Un proyecto previsto inicialmente para el año 2018
El convenio debía tener inicialmente vigencia durante el año 2018.
Posteriormente podría renovarse durante un año más y, después, prorrogarse anualmente con el acuerdo de las administraciones implicadas.
Durante los primeros meses de funcionamiento, Comaigua también debía elaborar un Plan Director del servicio en el que se identificaran las reparaciones, mejoras e inversiones consideradas necesarias.
Una oposición que ya se había expresado unos días antes
El proyecto llega en un contexto especialmente tenso en torno a la gestión del agua en Planas.
Unos días antes, durante la reunión del 18 de febrero de 2018 entre el Grupo de Colaboración Planas y los representantes del PSC, Gloria Moreno ya había expresado su preocupación por el proyecto de acuerdo con Comaigua.
Durante esa misma reunión, el PSC había anunciado su apoyo a las ocho mociones presentadas por Òscar Serrano sobre distintos problemas de Planas del Rey, entre ellos la gestión de la red de agua.
El proyecto no es aprobado
Según el resumen publicado en aquel momento por el Grupo de Colaboración Planas, Òscar Serrano se opone al proyecto con el apoyo de los concejales del PSC.
El convenio no es aprobado en ese momento.
El documento actualmente disponible aparece, además, claramente identificado como un borrador de convenio: varios elementos destinados a su firma o aprobación definitiva todavía permanecen incompletos.
Sin disponer del acta oficial de la sesión municipal correspondiente, no es posible establecer a partir de este documento el detalle exacto de la votación ni su fecha precisa.
Lo que hay que recordar
El proyecto de 2018 no se limitaba a modificar el precio del agua.
Su objetivo era establecer un nuevo sistema provisional de gestión del servicio tras la disolución de la ECU, con el Consell Comarcal del Baix Camp como gestor y Comaigua como empresa encargada de la explotación.
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento mantenía su posición según la cual esta intervención no suponía la recepción de la red interior ni de la urbanización.
La financiación del servicio debía basarse en las tarifas pagadas por los usuarios, con el objetivo de evitar un déficit a cargo del municipio y con la posibilidad de repercutir determinados déficits o inversiones sobre los propietarios.
En claro: el desacuerdo de febrero de 2018 no se refería únicamente al importe de las facturas. Planteaba también una cuestión mucho más fundamental: ¿quién debía gestionar, mantener y financiar la red de agua de Planas del Rey tras la desaparición de la ECU?
Documento
Borrador de convenio entre el Consell Comarcal del Baix Camp y el Ayuntamiento de Pratdip relativo a la gestión del servicio de abastecimiento de agua potable en Planas del Rey.
2018-03-01-convenio-Comarcal-Ayuntamiento
Jim – La Tribune de Planas




