En octubre de 1964, una memoria justificativa acompaña al proyecto del Plan parcial de ordenación urbana de «Las Planas del Rey». El documento, registrado el 24 de noviembre de 1964, expone las razones que motivan la creación de la urbanización, así como la organización prevista para sus infraestructuras y servicios.

Esta memoria aporta, sobre todo, una información esencial acerca del reparto inicial de responsabilidades: el promotor debía construir y mantener la urbanización hasta que fuera transferida y aceptada por el Ayuntamiento de Pratdip.


Una urbanización residencial alejada del litoral

El documento comienza describiendo el rápido desarrollo de las zonas costeras. Según sus autores, la concentración de población, el aumento del precio de los terrenos y la proximidad de las playas y de los establecimientos públicos hacen que el litoral resulte menos adecuado para quienes buscan tranquilidad y un entorno familiar.

Planas del Rey se presenta entonces como una alternativa situada más hacia el interior: una urbanización estrictamente residencial, de baja densidad y formada por parcelas más económicas que las ubicadas junto al mar.

El proyecto también destaca las características del lugar: un clima más seco gracias a su altitud, la proximidad de las playas, las vistas panorámicas y un entorno de pinares.


Las obras, a cargo del promotor

El propietario de la finca y promotor del proyecto es Francis Émile Alexandre Lebasque.

La memoria precisa que todas las obras de urbanización deben ejecutarse por su cuenta. También le corresponde contratar los distintos trabajos necesarios mediante concurso, contratación directa o administración directa.

Por tanto, el documento no prevé que el Ayuntamiento de Pratdip financie la creación inicial de la urbanización. Esta responsabilidad recae sobre el promotor.


Infraestructuras y servicios claramente previstos

La memoria enumera varias instalaciones y servicios destinados al uso común de los habitantes:

  • el saneamiento;
  • la conservación de las calles;
  • el suministro de agua potable;
  • el alumbrado público;
  • la recogida de residuos;
  • la vigilancia.

La electricidad para uso doméstico debía funcionar de manera diferente. Las redes generales debían quedar a cargo de la compañía suministradora, que establecería posteriormente una relación directa con cada abonado.

Estas disposiciones muestran que Planas del Rey no fue concebida como una simple parcelación de terrenos privados. El proyecto incluía desde el principio las infraestructuras y los servicios colectivos necesarios para el funcionamiento de la urbanización.


Una gestión provisional a cargo del promotor

El apartado más importante del documento se refiere al mantenimiento de la urbanización y a la gestión de sus servicios.

La memoria establece que la entidad propietaria debe asumir esta responsabilidad hasta que los servicios sean transferidos y aceptados por el Ayuntamiento.

Durante ese periodo, los propietarios de las parcelas deben pagar un canon destinado a cubrir los gastos de conservación y mantenimiento. El promotor se compromete a mantener los servicios públicos mencionados hasta que la urbanización sea transferida al Ayuntamiento de Pratdip.

Una vez que la urbanización quede a cargo del municipio, el Ayuntamiento deberá asumir esas mismas obligaciones, de acuerdo con las leyes y disposiciones aplicables a la Administración local.

A partir de ese momento, los propietarios dejarían de abonar el canon al promotor y quedarían sujetos a los impuestos establecidos por el Ayuntamiento.


Un plazo de cuatro años para finalizar el proyecto

Para garantizar la ejecución del proyecto, la memoria afirma que el promotor dispone de los recursos económicos necesarios para financiar las obras de urbanización, los edificios de carácter público y los distintos servicios.

También señala que la venta de las parcelas debe contribuir a la financiación general del proyecto.

El plazo previsto para la ejecución del plan, la parcelación y la edificación es de cuatro años a partir de su aprobación por la autoridad superior. Si esta aprobación se produce en 1965, el proyecto debería haber quedado terminado alrededor de 1969.

Sin embargo, se trata de un compromiso recogido en la memoria justificativa. El documento no demuestra por sí solo que los recursos económicos estuvieran realmente disponibles ni que todas las obras anunciadas fueran ejecutadas posteriormente.


Una urbanización que nunca llegó a completarse

El procedimiento previsto en 1964 parece claro: el promotor construye las infraestructuras, mantiene la urbanización y organiza los servicios antes de transferirlos al Ayuntamiento de Pratdip.

Pero este proceso no se desarrollará como estaba previsto. Planas del Rey nunca llegará a completarse y, por tanto, su recepción global por parte del Ayuntamiento no podrá seguir el procedimiento inicialmente contemplado.

Sin embargo, durante los años siguientes surge una paradoja: a pesar de que la urbanización permanece inacabada y no ha sido recibida en su conjunto, el Ayuntamiento de Pratdip concederá licencias de obras, permitiendo la construcción de nuevas viviendas y el desarrollo progresivo de Planas del Rey.

La concesión de estas licencias no equivale jurídicamente a la recepción del conjunto de la urbanización. No obstante, demuestra que el Ayuntamiento conocía y autorizaba su desarrollo, aunque no se hubieran completado todas las infraestructuras previstas inicialmente.

Toda la historia posterior de Planas del Rey se construye alrededor de esta situación: una urbanización que quedó inacabada, pero cuyo desarrollo continuó durante años.

Jim – La Tribune de Planas


El documento original

1964-11-24-plan-parcial-de-ordinacion-urbana-memoria-justificativa

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