El 28 de octubre de 1977, Francisco Lebasque, promotor de Planas del Rey, envía desde Toulouse una carta al alcalde de Pratdip en la que comunica su decisión de donar al Ayuntamiento una parte importante de las infraestructuras y equipamientos de la urbanización.
Casi nueve años después de las primeras gestiones iniciadas en 1968, este documento muestra que el promotor sigue dispuesto a transferir al municipio las calles, las redes y diversos equipamientos colectivos de Planas del Rey.
Una propuesta de donación de gran alcance
La relación de bienes que Francisco Lebasque propone donar al Ayuntamiento es especialmente amplia.
Incluye:
- la piscina olímpica y la piscina infantil, con sus instalaciones y servicios;
- las cinco pistas de tenis;
- el minigolf;
- el pozo y sus bombas;
- las calles de la urbanización;
- el conjunto de la red de agua, incluidos los pozos y las instalaciones asociadas;
- la red de alcantarillado;
- los terrenos clasificados como zonas verdes y sus plantaciones;
- el alumbrado público, añadido a mano en el documento.
Por tanto, no se trata únicamente de unas pocas parcelas o zonas verdes, sino de una propuesta que abarca una parte esencial de los equipamientos e infraestructuras comunes de Planas del Rey.
Unos servicios que pasarían a ser gestionados por el Ayuntamiento
Francisco Lebasque precisa que todos los propietarios de Planas del Rey deberán poder seguir utilizando los servicios de la urbanización una vez gestionados por el Ayuntamiento de Pratdip, abonando los gastos correspondientes según las modalidades que establezca el propio Ayuntamiento.
También sugiere, sin plantearlo como una condición de la donación, que el personal destinado a estos servicios sea contratado entre los habitantes del municipio de Pratdip.
El promotor pide además al alcalde que procure limitar, en la medida de lo posible, los gastos relacionados con la depuradora que en aquel momento exigía la Administración.
Una voluntad clara de formalizar jurídicamente la donación
El documento es especialmente claro sobre la intención del promotor de ir más allá de una simple declaración.
Francisco Lebasque se declara plenamente dispuesto a firmar los documentos y escrituras necesarios para formalizar la donación. Incluso anuncia que estará en Pratdip los días 22, 23 y 24 de noviembre de 1977 para facilitar la formalización de la operación.
Su deseo es que la donación surta efecto a partir del 1 de enero de 1978.
La carta muestra, por tanto, que en octubre de 1977 el promotor pretende iniciar una auténtica formalización jurídica de la donación a favor del Ayuntamiento.
Una propuesta de donación no equivale todavía a una transferencia definitiva
Este documento constituye una pieza importante en la historia administrativa de Planas del Rey, pero su alcance debe interpretarse con precisión.
Demuestra la decisión de Francisco Lebasque de donar al Ayuntamiento los bienes enumerados y su voluntad de firmar los documentos necesarios para ello.
Sin embargo, esta carta no demuestra por sí sola que el Ayuntamiento aceptara efectivamente la donación ni que la transferencia jurídica de todos estos bienes llegara a completarse.
Para establecerlo con certeza, sería necesario localizar los correspondientes acuerdos de aceptación, las posibles escrituras notariales y las inscripciones en el Registro de la Propiedad.
Una nueva etapa después de las gestiones de 1968
Esta carta se inscribe en la continuidad de las gestiones iniciadas nueve años antes.
En 1968, los propietarios habían solicitado la transferencia de varios servicios públicos, Francisco Lebasque había formalizado la petición y el Ayuntamiento había dado un acuerdo de principio antes de solicitar el parecer de la administración provincial.
El documento del 28 de octubre de 1977 demuestra que, casi una década después, la cuestión de la transferencia de las infraestructuras y servicios de Planas del Rey al Ayuntamiento sigue estando sobre la mesa, esta vez mediante una propuesta explícita de donación.
Jim – La Tribune de Planas




